martes, 10 de junio de 2014

A...Tormenta (dos)




Como fuente serena que juguetea
con sus aguas aprisionadas.

Como viento celoso
que arrebata sus gotas
y las traslada más allá del horizonte.

Como adoquines mojados
que reflejan las imágenes del pasado...

                               (Es posible que el tiempo nuble mi mente
                               y mi perdida confianza se precipite
                               por los desagües del ayer).

Como pretérito imperfecto
que exprima el alma
dejándola vacía de soledades.

Como campo oprimido por el fango;
como río crecido que inunda la vereda.

Como barranco sobre mar enojado
por la indecisión de mis decisiones...

                           (Es posible que las últimas nieves de la primavera
                           no solo desvistan las montañas soñadas,
                          sino que también dejen al descubierto
                          las mentiras que creí olvidadas).

Como niebla que cubra sin apenas rozar
la piel que reprime mis sentimientos,
y no deje salir  a mis atormentados deseos.

Como espuma que envuelva mis miedos
y arrope mis sueños...

                         (Es posible que los latidos de mi corazón
                         ya no acompasen la sangre que una vez
                        salió por mis heridas).

Como reloj que interrumpa el pasar de las horas
hasta aprisionar en su seno
mis eternidades rotas...

Así me hallará la muerte,
aunque es posible que la esquive,
porque ni yo mismo me encuentre.

(poema de josé Ignacio Izquierdo para la tertulia - tema: Pensamientos atormentados)


 

martes, 11 de marzo de 2014

11M


Miedo. Tuve miedo. 


Me envuelve la misma sensación de tristeza; el mismo pesar;  la misma rabia que sentí hace diez años cuando el atentado salvaje del 11M nos dejó huérfanos de tantos de los nuestros.


Me envuelve la misma pesadumbre con la que desperté aquel fatídico día, y me envuelve la misma impotencia que sentí ante la sin razón de los asesinos y la estupidez de alguno de nuestros políticos que no supieron, y siguen sin saber, estar a la altura de sus ciudadanos.


Hoy, diez años después, siento vergüenza e indignación ante los comentarios y declaraciones de algunos indeseables que siguen empeñados en no dejar descansar a "nuestros muertos", y prefieren, en lugar de pedir perdón a las víctimas y a sus familiares, mantener "la teoría de la conspiración" tantas veces defendida por periodistas de media pluma y políticos de pensamiento único.


Creo que al igual que el muchacho que fotografié en el monumento del Holocausto de Berlín, deberíamos llorar a nuestros muertos, hacer el esfuerzo para no olvidarlos y  reflexionar sobre lo sucedido.


Quizá así consigamos que la historia no se repita.


lunes, 11 de noviembre de 2013

La Ciudad Perdida (poemario Soledades)

 
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La ciudad despierta en blanco y negro.
La bruma silente de la noche
va dibujando sus calles
mientras anuncia su retirada.
 
Arterias desiertas sin sangre
 
donde solo mi figura vestida de blanco
destaca sobre el frío gris
de este nuevo acantilado urbano.
 
No hay perros ni gatos;
no hay ratas ni coches.
No hay nada.
No hay nadie.
 
Encamino mis pasos desnudos
a la búsqueda de colores y calores,
al encuentro de miradas.
 
Ya no oigo respirar a la ciudad,
no siento el calor de sus venas
ni escucho los gritos
de quien pudiera estar
escondido entre la niebla.
 
Las luces apagadas,
las cuencas vacías de los ojos
de los semáforos,
hacen temblar todo mi ser.
 
Solo silencio.
Solo espacio infinito
donde enterrar mi cuerpo
después de expiar mis pecados,
de rezar por nuestras almas,
y de llorar por vuestra pérdida.
 
La ciudad permanece inerte,
y yo me he quedado atrapado
en el laberinto de grises calles
vacías de vida,
sin encontrar la salida.
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©  Textos y fotografía by José Ignacio Izquierdo Gallardo© Se permite el uso personal de los textos, datos e informaciones contenidos en estas páginas. Se exige, sin embargo, permiso de los autores para publicarlas en cualquier soporte o para utilizarlas, distribuirlas o incluirlas en otros contextos accesibles a terceras personas.
 
 


domingo, 29 de septiembre de 2013

Vientos de otoños nuevos



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Me preguntas si te seguiré queriendo

cuando dejes de ser joven y tal vez hermosa.
 

Me preguntas si mi amor será ciego para no ver…

o si mis ojos fijarán la mirada

en horizontes nuevos.

 
Si mis manos querrán acariciarte

cuando las arrugas de tu piel

dejen al descubierto

el paso de los años.

 
Me preguntas como serán nuestros sueños,

y si el amor envejece siguiendo los mismos tiempos;

 y si las sábanas podrán ocultar las huellas del camino;

 y si la noche será cómplice o enemiga,

o tal vez deje de ser compañera.

 
Me preguntas si las nieves de mis cumbres

abrazarán tus miedos,

o si mis miedos quedarán ocultos

bajo las nieves del próximo invierno.

 
Me preguntas,

 y aunque creo saber la respuesta,

hoy me dejo llevar por tus vientos de otoños nuevos.
 
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©  Textos y fotografía by José Ignacio Izquierdo Gallardo© Se permite el uso personal de los textos, datos e informaciones contenidos en estas páginas. Se exige, sin embargo, permiso de los autores para publicarlas en cualquier soporte o para utilizarlas, distribuirlas o incluirlas en otros contextos accesibles a terceras personas.
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sábado, 17 de agosto de 2013

Contigo sin ti... mis versos se tiñen de rojo. (a Sagrario del Peral)


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Hoy mis versos se tiñen
con el color rojo de tu pelo.

Se funden con el abrazo
siempre cálido de tu palabra.

Se entristecen por la distancia
que tu adiós impone.

 Hoy mis versos lloran de amargura
por el anuncio de tu ausencia;
de esa maldita ausencia
que abre para siempre
la puerta a tu recuerdo.

 Hoy mis versos se quedan huérfanos
de tu mirada.
Ya no sentirán la caricia de tus ojos
ni oirán el latido de tu esperada presencia.

 Hoy mis versos se tiñen
con el color rojo de tu pelo…
 

                        … y esperaran como siempre y para siempre,
                            la llegada de tu sonrisa
                            con las primeras luces del alba.

 

 

martes, 2 de julio de 2013

Piensan que soy un loco



Por querer que los vientos del sur

me traigan una a una

las letras de tu nombre…



                                            … me llaman loco.



Por desear que los silencios latentes

nos abracen

y mantengan en secreto mis pensamientos…



                                            … también me llaman loco.



Por desear que nuestras pieles se acaricien,

y se besen,

                y se sientan;

                                   y llegue el momento
 
en el que se crucen nuestros nombres…



                                                … piensan que soy un loco.



Por llamarte desesperadamente

desde el inexistente mar de mis deseos.

O por creer que el rumor de las olas

me devolverá el eco de mis palabras…



                                            … hay gente que cree que estoy loco.



Por querer salir de esta cárcel

de barrotes invisibles,

y por ser el intratable carcelero

de mi propia existencia…



                                           … no dudan en llamarme loco.



Por querer oler tu cuerpo;

por desear saborear tus labios

y pensar en tu indudable existencia,

aunque la razón y la conciencia dicten lo contrario;



por sentarme en un porche imaginario

esperando tu llegada al atardecer,

aunque nuestras miradas no tengan

ni rostros ni sonrisas…



                                      … hasta yo mismo creo que estoy loco…


                                                                 Y no entiendo el porqué.

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domingo, 31 de marzo de 2013

Déjame abrir la primavera

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Déjame abrir la primavera
a través de tus ojos.

Cerrar la ventana de este invierno
todavía inacabado,
donde las últimas nieves
juguetean imberbes
en las cumbres de tus pechos.

Atrás quedó el otoño de mis pensamientos.

Atrás los fríos y los vientos
con los que soñé acariciar tu piel
y fecundar con el néctar de tus sueños.

Déjame besar tus labios
mientras las amapolas señalan
los primeros rayos de un sol
que todavía esa por llegar,

pero que con gestos de aquiescencia
abrazará nuestros cuerpos
y dejará a descubierto de las miradas
la verdad de nuestro querer.

Déjame abrir la primavera...

... y trazar con pulso firme
sobre el lienzo de tu existir,
                                 esta eternidad,
que ninguno de los dos
ni siquiera nos atrevimos a pensar.

lunes, 18 de febrero de 2013

Recuerdos de Granada - Llueve en el Albaicín. (Poemario: Ciudades, lugares y otros uni-versos)


 
 
 
Recuerdo las calles empedradas

y el eco de las voces

inundando cada rincón

de las plazas semidesnudas.

 

Recuerdo el reflejo

de la luz de las farolas

sobre los viejos adoquines

que adornan

la estrechez de sus callejuelas

abrazadas por la lluvia

de este invierno inacabado.

 

Recuerdo el ronco sonido

de las campanas de las iglesias

anunciando el paso

de los tiempos detenidos,

mientras nos dejamos acariciar

por los fríos vientos del sur

que salieron al encuentro de nuestras almas.

 

Recuerdo el sabor

de los instantes presentes

que se convirtieron

en pretérito perfecto.

 

Recuerdo el olor de la tormenta

en una copa de vino,

e incluso recuerdo

la luz de tus palabras

que se fundieron con mis versos.

 

Noche Entreabierta




Dejaré la noche entreabierta

y esperaré con una copa de vino

tu llegada.

 

Cerraré los ojos

y soltaré las amarras

que sujetan mis sueños

dejándoles navegar

en busca de una isla

bañada con el olor de tu piel.

 

Imaginaré…

que esta será la noche

en la que nuestros cuerpos desnudos

se funden, y nuestros muslos

besen todo nuestro ser.

 

Dejaré la noche entreabierta

y me tumbaré al abrigo de tus labios

y al calor de tu mirada.

 

Acariciaré la silueta de mis pensamientos

deseando que la distancia

deje de ser distancia,

y pueda tocar de nuevo

el contorno de tu rostro,

y besar todos tus sentidos,

 y sentir todo tu querer.

 

Dejaré la noche entreabierta

esperando que mi tiempo

se atreva a rasgar el telón de tu tiempo

y llegue el momento deseado

de perderme entre tus sábanas.

 

Dejaré la noche entreabierta

y esperaré la llegada del alba

para saber si los sueños

dejaron de ser sueños…

 

…o si se ahogaron en el camino

de nuestra soledad….

miércoles, 16 de enero de 2013

Te intuyo

 
 
Te intuyo.
 
Intuyo tu presencia incluso antes
de que tu respiración te anuncie.
 
Respiro tu aliento,
                                   y lo beso,
                                                           y lo acaricio,
                                                                                     y lo espero.
 
Es tu piel desnuda
el límite de mi deseo.
La manzana prohibida del paraíso.
 
La frontera que rompe el equilibrio de mi mente
y que solo mis furtivas “miradas”
se atrevieron a traspasar
para dejarse perder en el abismo de tus miedos.
 
Te intuyo…
 
Eres la vida soñada
de una muerte anunciada…
O la vida anunciada
de una muerte soñada.
 
Ese amanecer tranquilo cargado de pétalos de rosas
que se aparece siempre en mis sueños…
 
Ese ocaso de terciopelo negro
que es incapaz de rasgar la noche
y de romper mis silencios.
 
 Te intuyo.
 
Intuyo tu presencia incluso antes
de que tu respiración te anuncie.
 
Incluso antes de que la niebla
me deje ver tu llegada,
y los vientos del sur
envuelvan mi alma
antes de mi partida.
 
 

lunes, 17 de diciembre de 2012

No es imaginado...





No es imaginación la voz

que me llama cada noche.

 

No son imaginarios los sueños

que se pierden en la oscuridad

y que esperan cada día

a un amanecer tampoco imaginado.

 

No es imaginación tu rostro,

ni tus besos,

ni tus caricias,

y tampoco lo es

la vida que trascurre

entre el alba y el ocaso.

 

No son imaginadas tus palabras,

… ni las mías.

 

Ni es imaginario mi llanto,

cuando hablas de despedidas.